El interior de la Reserva Biológica Indio Maíz guarda historias que muy pocos conocemos. Algunas de estas tierras son una ruta propicia para la invasión de tierras, refugio de delincuentes, extensas áreas convertidas en potrero para la crianza y engorde de ganado, tráfico de especies endémicas, azotada por huracanes y recientemente incendiada en el año dos mil dieciocho.